¿Cómo se enseña la paz de verdad?
No comienza con un discurso ni se limita a una fecha concreta del calendario. La educación en la paz empieza en los pequeños gestos, en las palabras elegidas con cuidado, en las actitudes que se repiten cada día hasta convertirse en hábito.
En nuestro colegio, la Paz y la No Violencia no se trabajan como un contenido aislado, sino como una dimensión esencial de la formación integral de nuestros alumnos. Desde los más pequeños hasta los mayores, todos participan en actividades, dinámicas y momentos de reflexión que les ayudan a comprender que la paz no es solo ausencia de conflicto, sino una forma activa de relacionarse con los demás.
Guiados por los valores del Evangelio, dedicamos espacios de tutoría y convivencia a reflexionar sobre cómo vivir la paz en lo cotidiano: en el aula, respetando el turno de palabra; en el patio, resolviendo desacuerdos mediante el diálogo; en casa, aprendiendo a escuchar y a pedir perdón.
Nuestro objetivo es educar el corazón. Enseñar a mirar al otro con empatía, a reconocer la dignidad de cada persona y a asumir la responsabilidad personal en la construcción de un entorno más justo y amable.
Creemos firmemente que sembrar paz en la escuela es sembrar futuro. Y cada pequeño gesto cuenta.






