Durante estos días, nuestra comunidad educativa ha vivido de manera especial la celebración en honor al Beato Padre Cristóbal de Santa Catalina, fundador de la obra que hoy continúa presente en nuestro colegio.
Aunque las inclemencias meteorológicas obligaron a adaptar algunos actos, la esencia de la celebración se mantuvo intacta: recordar su legado de caridad, servicio y entrega a los demás, valores que siguen inspirando nuestra tarea educativa diaria.
A lo largo de la semana se han desarrollado diferentes actividades adaptadas a cada etapa educativa, permitiendo a los alumnos conocer más de cerca la vida y el ejemplo del Padre Cristóbal.
En Educación Infantil y Primer Ciclo de Primaria, las aulas se llenaron de creatividad y aprendizaje compartido gracias a talleres en los que también participaron las familias. A través de pequeñas manualidades y relatos sencillos inspirados en su vida, los alumnos descubrieron símbolos que reflejan su legado: la luz que guía, el camino que deja huella, el valor de compartir y la importancia de acoger a los demás con hospitalidad. Estos momentos de trabajo conjunto entre familias y colegio se convirtieron también en una ocasión privilegiada para fortalecer los lazos de nuestra comunidad educativa.
En Educación Primaria, el espíritu de convivencia se vivió a través de una jornada de juegos populares y actividades deportivas, donde el compañerismo, el respeto y la alegría fueron los verdaderos protagonistas. El deporte se convirtió así en un espacio de encuentro en el que aprender a compartir, superarse y disfrutar juntos.
Los alumnos de Secundaria celebraron también esta jornada con diferentes actividades deportivas y lúdicas, como torneos de fútbol, voleibol, ping-pong y juegos de mesa. Una propuesta que fomentó la convivencia, el trabajo en equipo y el respeto entre compañeros, valores profundamente ligados al espíritu del Padre Cristóbal.
Más allá de cada actividad concreta, esta celebración nos ha permitido recordar que nuestro colegio nace de una vocación de servicio inspirada en su vida. Su ejemplo continúa presente en cada gesto de acogida, en cada acción educativa y en el compromiso diario de quienes formamos esta comunidad.
De esta manera, la figura del Beato Padre Cristóbal de Santa Catalina no pertenece solo a la historia, sino que sigue viva en el día a día de nuestro colegio, guiando nuestra misión de educar desde la fe, la caridad y la entrega a los demás.

























































