Con motivo de la festividad de San Antón, patrón de los animales, nuestro colegio acogió una entrañable celebración: la tradicional bendición de las mascotas.
Fue una tarde cargada de alegría y emoción en la que alumnos, familias y docentes compartimos un momento sencillo pero profundamente significativo. Las mascotas, que forman parte de la vida cotidiana de muchos de nuestros alumnos, se convirtieron en protagonistas de un encuentro que nos ayudó a reflexionar sobre el valor del cuidado, la responsabilidad y el respeto hacia toda la creación.
A través de este gesto, recordamos que la educación trasciende los contenidos académicos. Educar es también enseñar a mirar el mundo con gratitud, a reconocer la naturaleza como un regalo y a asumir el compromiso de proteger y amar todo lo que nos rodea. En definitiva, es aprender que la fe se vive en lo concreto, en los pequeños gestos del día a día.
La celebración de San Antón nos permitió reforzar uno de los pilares de nuestro proyecto educativo: formar personas sensibles, responsables y comprometidas, capaces de cuidar no solo de los demás, sino también de la casa común que compartimos.
Agradecemos sinceramente a las familias su participación y colaboración en esta actividad tan especial, que volvió a demostrar que cuando colegio y hogar caminan juntos, la educación se enriquece y cobra aún más sentido.
San Antón, cuida de nuestros animales y de todas las personas que los aman.













